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Cómo reparar un turbo

como reparar un turbo

Aprender cómo reparar un turbo es una excelente alternativa para quienes ya tienen cierto conocimiento sobre mecánica y quieren aventurarse a poner las manos a la obra en su vehículo para ahorrar un poco de dinero en mecánicos.

Primero que nada, es importante saber las razones por las que el turbo puede estar fallando, pues, aunque son piezas que se consideran extremadamente confiables, es posible que pueda haber alguna falla como resultado de problemas con la lubricación del motor o la introducción de objetos extraños, entre otras razones.

Sabiendo que el aceite de motor es el que se encarga de lubricar esas piezas móviles que se consideran clave, es entendible que hace falta que este componente sea de excelente calidad y esté constantemente limpio.

Por el contrario, si usamos un aceite de mala calidad o que no esté adaptado a las especificaciones del vehículo en particular, entonces la acumulación de contaminantes terminará afectando el turbo, algunas veces de manera grave.

Asimismo, si los sellos entre el compresor y el motor pueden desgastarse o agrietan, por lo que se filtrará aceite al sistema de escape. Como resultado, el turbo tiene que trabajar más para aumentar la presión del aire.

Por último, objetos extraños como partículas de polvo, suciedad, hojas y piedras pequeñas pueden ingresar al turbo, ya sea a través de la entrada del compresor o de la entrada de la turbina y la eficiencia del turbo se reducirá si objetos extraños comienzan a dañar las ruedas del compresor o las paletas de la turbina.

8 pasos para la reparación de un turbo

Una vez identificadas las razones por las que está fallando el turbo, el siguiente paso es proceder a la reparación, destacando que los problemas más comunes son fáciles y relativamente económicos de solucionar.

  1. Limpiar el exterior del turbocompresor con un disolvente de limpieza en seco.
  1. Limpiar el paso de aire y reemplazar el elemento responsable de la limpieza del aire.
  1. Apretar las conexiones del conducto de entrada al compresor que se hayan aflojado.
  1. Retirar cualquier objeto extraño que se haya alojado en la carcasa del compresor o en el área del conducto.
  1. Cambiar el filtro de aire porque un sistema de limpieza de aire sucio a menudo puede causar fugas en el sello de aceite en o cerca del compresor.
  1. Ajustar el nivel de aceite en el cárter al nivel recomendado en el manual del fabricante.
  1. Revisar las mangueras que entran y salen del turbo, pues puede haber algunas obstrucciones, que a menudo provocan un ruido excesivo.
  1. Verificar el resorte que está conectado al controlador de refuerzo porque puede desgastarse con el tiempo, lo que significa que se reduce la potencia máxima.

Por último, para saber cómo reparar un turbo, hay que Inspeccionar la línea de drenaje de aceite para ver si está obstruida, que es una causa común de un turbo ruidoso. Si hay alguna falla en este aspecto, simplemente hay que reemplazar la línea de drenaje de aceite con una pieza de un concesionario.

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